Para mi todo comienza cuando me levanto a media mañana y me pongo los rulos, ale que bonica! Después de comer termino de arreglarme y vestirme de mora, me echo unas fotos (primer año sin aparato, bieeeeen!) y ale, a desfilar! Qué ganas tenía, después de lo acontecido, o mejor dicho, no acontecido la noche anterior. Pues nada, llegué justica como siempre, cogí la flor más pocha y me coloqué en la tercera fila que, por sorteo, esa tarde me tocaba ocupar.
Los amigus aguardaban expectantes en una curva próxima a la feria para disfrutar del desfile del grupo con más tías buenas, las Yusuf! La verdad es que me alegra mucho verles en esos momentos, pero yo se que ellos lo que quieren es que termine el desfile y las Yusuf pasemos a otra cosa… la merienda! Pues bien, tras bajar la Cuesta de la Cruz y esperar a nuestro grupo masculino, nos dirigimos al almacén del trigo, y conmigo todos los amigus, que degustaron cuantos bocatas y cubatas quisieron por gentileza del pececico. Por cierto, hay que recordar que aquella tarde Mon comió por 3 (…). Pero ahí no quedo la cosa, y no contentos con el gorroneo moro, en el refugio de los Animal Ecstasy volvimos a repetir consumiciones. Por cierto, qué majos son los de Animal Ecstasy, da igual que sean 2 o 200, siempre tan generosos y dispuestos a entretenerse con cualquier cosa (llamadas de móvil que no se producen, por ejemplo).
Luego fui con Nitro a comprarme unos churritos con chocolate, y los amigus desaparecieron hasta la noche. Yo desfilé por segunda vez ese día una hora y media después de lo previsto, así que a la 1 me coloqué todos mis abalorios y desfilé desde el templete hasta la Gran Vía, recorriéndola hasta la iglesia del Salvador.
Después vi la traca con Nitro, me vestí y nos fuimos a los Salones Castillo, donde junto con muchos amigus disfrutamos del concierto de la Tribu, que este año no traía a su marra…cantante de siempre, por lo que el nivel bajó un poco, aunque eso no impidió que bailáramos mucho y saliéramos ya con la luz de la mañana.
Las malas lenguas vuelven a hacer su incursión y comentan que, pletóricos de energía, algunos amigus esperaron hasta las 9:30 a que abriera el Mercadona u otro comercio similar para comprar comida y bebercio para la tribuna del dia 4, pero eso no sucedió, y con los comercios cerrados y los cuerpos cansados se marcharon a sus casas a reponer fuerzas.
[...] dediqué a cada día de las fiestas, os aseguro que vale la pena volver a releerlos: dia 1, dia 2, dia 3, dia 4 y dia [...]